Jugar forma parte de nuestras vidas desde la infancia. El juego es una forma natural de aprendizaje tanto de roles como de habilidades y conceptos. Por eso, el juego se utiliza como herramienta educativa en las escuelas, utilizando también las nuevas tecnologías a través de la gamificación o de los llamados “serious games”. Se ha comprobado la eficacia de los videojuegos aplicados en otros ámbitos además del entretenimiento.

¿Qué significa la gamificación?

Para el emprendedor y uno de los autores que más literatura ha publicado sobre la gamificació, Gabe Zichermann (@gzicherm), la gamificación es “un proceso relacionado con el pensamiento del jugador y las técnicas de juego para atraer a los usuarios y resolver problemas”. Tanto Zichermann como otros expertos en la materia, Christopher Cunningham o Karl Kapp (@kkapp ) defienden que cualquier juego que incluya el ideal de gamificación tiene la finalidad de influir en la conducta psicológica y sociales del jugador.  

¿Cómo se consigue?

A través de la utilización de elementos muy presentes en los videojuegos – como insignias, puntos, niveles, avatares, etc- que incitan a los jugadores a incrementar su tiempo jugando y también su predisposición psicológica a continuar en el juego.

Los resultados de la gamificación son evidentes en diferentes ámbitos como en la educación, en el mundo empresarial o para finalidades sociales, pero siempre con el mismo objetivo: “enganchar” al usuario con el entretenimiento del juego para enseñar, motivar, dar a conocer una marca, un proyecto o fidelizarlo para una causa determinada.  

Sobre la aplicación del juego en el ámbito social, han surgido numerosas iniciativas para utilizar los videojuegos en favor de cambios sociales positivos. Un ejemplo es la ONG Games for Change, fundada en 2004,  que impulsa proyectos de videojuefos para sensibilizar y tratar temas como la pobreza, la educación, los derechos humanos, la igualdad de género o el cambio climático. Otro proyecto es el Serious Games Initative, impulsado por el Woodrow Wilson Internacional Center que desde el año 2002 trabaja en la creación de videojuegos priorizando la formación por encima del entretenimiento.

En Barcelona, la Universidad de Barcelona imparte un curso específico para la creación de“serious games” aplicados en el campo de la salud. Los videojuegos desarrollados tienen el objetivo de ayudar a conseguir mejores resultados sanitarios en los pacienes, mejorar la formación del personal médico y fomentar la educación y los productos sanitarios.  

Pasos previos al diseño de un videjuego “serio”

Para garantizar que el videojuego se desarrolle de acuerdo con los objetivos de gamificación previstos, es necesario desarrollar una estrategia de gamificación para pasar de la conectividad al compromiso del usuario para participar de manera dinámica y proactiva en acciones que, generalmente, requieren un esfuerzo.  

A la hora de diseñar un videojuego utilizando la gamificación hay cuatro elementos que son imprescindibles:

  • La idea del juego: el objetivo que queremos conseguir. El jugador recibirá información a lo largo del juego y, a veces, será perceptible solo por su subconsciente. Con esto se consigue que el usuario simule ciertas actividades de la vida real en la virtual y pueda adquirir ciertas habilidades o un conocimiento sobre una temática que antes no tenía.
  • La mecánica del juego: permite involucrar al usuario de forma divertida en las actividades. Está conformada por herramientas, técnicas y widgets que se utilizan como bloques de construcción del videojuego o de la app. Las más habituales son: la colección de trofeos o logros si se superan determinadas pruebas o si se recogen determinados elementos; la consecución de puntos para fidelizar al usuario en determinadas acciones; el establecimiento de un Ránking, o una clasificación de usuarios; la superación de niveles del juego para visualizar la progresión de los usuarios en el juego, la consecución del 100% de una tarea asignada, etc.
  • La dinámica del juego: establece las motivaciones personales de cada usuario para participar en el juego. Estas motivaciones se pueden traducir en forma de recompensa, de competición individual, en pareja o en grupo, con la consecución de un estatus, o en forma de solidaridad, de ayuda mutua entre usuarios de forma altruista, sin esperar ninguna recompensa a cambio.  
  • Los componentes del juego: se deben conocer los elementos que conforman el videojuego y que pueden ser avatares, equipos, el desbloqueo de nuevos contenidos, misiones, bienes virtuales, etc.

Puedes consultar videojuegos “serios” aplicados en el ámbito social en la Gamepedia de la iniciativa Games4Sustainability . Encontrarás juegos sobre el cambio climático, las ciudades sostenibles, la diversidad cultural o la seguridad alimentaria, entre otros.