La Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya ha particupado en la jornada ‘La irrupción de la inteligencia artificial en el ámbito laboral: retos y oportunidades’, organizada por el Consell de Treball, Econòmic i Social de Catalunya (CTESC), para reivindicar su papel como agente imprescindible en el ámbito de la ocupación y la inclusión laboral.
Las entidades sociales impulsan itinerarios de inserción sociolaboral para personas con discapacidad, jóvenes y adultos en risgo de exclusión, migrantes y colectivos que sufren desigualdades estructurales. Lo hacemos a través de formación especializada, acompañamiento continuo, orientación y prospección laboral. También gestionamos centros especiales de trabajo y empresas de inserción que ofrecen ocupación protegida y oportunidades reales de acceso al mercado de trabajo.

Jornada ‘La irrupción de la inteligencia artificial en el ámbito laboral: retos y oportunidades’ – CTESC.
La inteligencia artificial como oportunidad para un mercado de trabajo más inclusivo
Las herramientas digitales y la IA tienen un potencial transformador en la reducción de barreras y en la ampliación de la autonomía laboral de las personas con discapacidad. El informe Tecnología y Discapacidad destaca que un 33,9% de las personas encuestadas considera la IA imprescindible para desarrollar su trabajo y casi la mitad la ve como un recurso importante. A la hora de buscar trabajo, el 83% de las 135.417 personas consultadas usa herramientas digitales y de IA.
Ya hay ejemplos inspiradores: aplicaciones como Be My Eyes + OpenAI, Seeing AI o Immersive Reader facilitan la lectura, la comprensión y la navegación en entornos laborales. Además, la traducción instantánea de Meta o Google se ha convertido en un apoyo fundamental para personas migradas, reduciendo errores operativos y mejorando la comunicación en sectores como la logística, la restauración o los servicios.
Riesgos e impactos negativos que no podemos ignorar
A pesar de las oportunidades, hay colectivos especialmente expuestos. Los trabajos rutinizados y menos cualificados son los más vulnerables a la automatización. La OCDE alerta que hasta un 28% de los puestos de trabajo pueden estar en riesgo. La brecha digital acentúa esta vulnerabilidad: según el informe Skill needs and policies in the age of AI, solo un 8% de las personas con baja cualificación participa en formación continua, frente al 22% de las personas con estudios superiores.
También nos preocupa la discriminación algorítmica. Casos documentados muestran que la IA puede penalizar personas con nombres no occidentales, mujeres o perfiles que se escapan del patrón dominante. Personas con discapacidad cognitiva, TEA, dificultades de habla o imposibilidad de mantener contacto visual también pueden ser excluidas por sistemas que analizan expresión, voz o lenguaje corporal sin criterios inclusivos.
El trabajo como pilar de dignidad y cohesión
La transformación digital no puede ser solo tecnológica: tiene que ser humanista. El trabajo da identidad, autonomía y participación social. Si la IA tiene que transformar el mercado laboral, tiene que hacerlo reforzando estos valores y garantizado que nadie quede fuera.
Como conclusiones de la jornada, David Fitó, responsable de m4Social, ha recordado que “desde el tercer sector social reclamamos una transición digital justa, centrada en las personas y en la defensa del derecho al trabajo digno. Solo así el avance tecnológico podrá convertirse en una herramienta real de cohesión social e igualdad de oportunidades”.



