Prudencia, gobernanza y valor real: el consenso emergente sobre la IA en el tercer sector social

29 enero 2026

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La Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya, a través de m4Social, ha organizado un ágora de intercambio de experiencias sobre inteligencia artificial para las federaciones miembro, entidades y alianzas. La sesión ha dejado un mensaje nítido: la IA ya está presente en el tercer sector social, pero su despliegue se hace (y se tiene que hacer) con cautela, criterio y estructura. Lejos de discursos acríticos o soluciones miraculosas, la sesión ha evidenciado una madurez creciente en la forma cómo las entidades se aproximan.

Durante el encuentro, federaciones como la Fundació Pere Tarrés, Cohabitac, FEDAIAFATEC, y entidades como Suara Cooperativa y Associació Xeroderma Pigmentosum, han compartido experiencias diferentes pero convergentes, mostrando realidades muy diferentes en medida y madurez digital, pero con preocupaciones y criterios comunes.

Àgora IA - m4Social de la Taula del Tercer Sector Social

Ágora IA – m4Social de la Taula del Tercer Sector Social.

El patrón es claro: uso intensivo de la IA para tareas de apoyo (redacción, síntesis, transcripciones o preparación de presentaciones) y, a la vez, una línea roja explícita en procesos críticos, decisiones que afectan directamente a las personas o tratamiento de datos sensibles– Esta prudencia no surge del miedo, sino de una conciencia compartida de los riesgos asociados.

Seguridad de la información, cumplimiento normativo, impacto ambiental y dilemas éticos reales

Diferentes entidades han coincidido en la necesidad de ir más allá del uso individual e informal, avanzando hacia códigos internos de buenas prácticas, protocolos claros, comités de seguimiento y espacios de experimentación protegidos. El marco regulador europeo, aun en fase de despliegue, ya actúa como catalizador de este cambio, obligando a ordenar, documentar y gobernar el uso de la IA dentro de las organizaciones.

Al mismo tiempo, emergen dos ideas estratégicas de fondo:

  • La primera: no formarse en inteligencia artificial no será una opción viable a medio plazo si se quiere preservar la soberanía de los datos y la autonomía del tercer sector social.
  • La segunda: la cooperación es clave. Propuestas como mancomunar herramientas, compartir laboratorios de experimentación o reutilizar protocolos apuntan a una respuesta colectiva frente a la dependencia de las grandes plataformas tecnológicas.

En resumen, el ágora ha confirmado que el debate ya no es si se tiene que usar la IA, sino cómo hacerlo, con qué límites y bajo qué valores.

El reto del tercer sector social no es adoptar tecnología, sino integrarla sin perder el sentido de la acción social, la confianza de las personas y el control sobre los datos